Los 10 mandamientos según Nietzsche

Nietzsche, el martillo de las conciencias, no deja indiferente a nadie. Si una de sus ideas te penetra, puede dinamitar alguno de tus principios morales, y lanzarte por el camino del crecimiento vital. Este camino es apasionante pero incompatible con la comodidad psicológica. ¿Realmente merece la pena perder tus certezas y tu estabilidad moral? Piénsalo bien, quizás lo mejor para ti sea pasar de largo.

Acepta la bajeza de la realidad

1ª PRINCIPIO; sí a la bajeza de la realidad, no al auto engaño que exige bondad. 


El poder como base de la motivación:
Para lograr el esclarecimiento de la realidad, basta con poner el poder, en lugar de la felicidad, como aquello a lo que tiende todo ser viviente.
Por qué combaten entre sí los árboles de una selva virgen ¿Por la felicidad? No, por el poder.
Todos los esfuerzos del hombre, sus filosofías y sus políticas, se corresponden con el esfuerzo que hace la ameba al estirar su seudópodo hacia la partícula de alimento.
La base de toda motivación es el deseo de extensión, de ir más allá, de aumentar tu propio poder, el fin y la meta son sólo revestimientos racionales de esto.
La famosa voluntad de poder la voy a definir como el deseo involuntario de crecimiento y superación. Insisto en lo de involuntario, ninguna búsqueda deliberada, ya sea de poder o ya sea de felicidad, es el fundamento de la motivación humana. Todo se puede explicar desde el deseo irracional de expansión sea del tipo que sea, físico, psicológico, sentimental, metafísico... Derivado vemos que no es posible distinguir entre egoísmo y altruismo porque este último no es mas que un tipo de egoísmo. Las acciones más bondadosas responden a una voluntad de superación, la que desemboca en un sentimiento de superioridad sobre los menos bondadosos.

Sí al dolor y a la explotación
La vida es lucha, agresión, opresión, explotación, injusticia, incertidumbre solamente si se asume tal y como es, con todos sus caracteres, se puede llegar a comprenderla.

El que tiembla ante la sangre, debería temblar también ante el semen, el sudor o la mierda, y en el fondo tiembla, temblamos

La historia es una crónica de los horrores, y ningún final feliz puede borrarle ese carácter (como hacen los progresistas o los cristianos).
 
Los débiles, tímidos e inocentes, gustan porque son inofensivos, así que junto a ellos podemos disfrutar de una inconsciente pero agradable sensación de superioridad. (FFAA)
Incluso las fuerzas dominadas quieren su poder.
El dolor forma parte inseparable de la vida. El sufrimiento es una realidad insuperable

La explotación es inevitable porque la vida implica explotación

Para toda elevación del hombre hace falta algún tipo de servidumbre (interpretación de Sabater) 
La realidad tiene unas características esenciales que son contrarias a lo que tradicionalmente se ha entendido como bueno o deseable. Lo que se considera malo es precisamente la principal esencia de lo real. Estamos en el paso previo a la creación de un mundo trans-real de tipo platónico. Si este mundo no se corresponde con lo que debería ser, en algún sitio ha de estar el modelo original que ha sido corrompido. Si tenemos claro desde el primer momento que una cosa es lo real y otra cosa es la valoración sobre esta, entonces podemos superar la visión negativa. Esta visión negativa del mundo se exterioriza en este pensamiento: la realidad debe cambiar y debe dejar de ser injusta. Conviene aclarar algo que tiende a confundirse: el hecho de que lo injusto no sea negativo, no implica que no deba modificarse. Es decir, aceptar que la realidad es injusta, es sólo una posición intelectual interpretativa, pero la aceptación intelectual no significa conformismo práctico, al contrario. Una vez que se acepta que la realidad necesariamente incluye la injusticia  viene otro dilema a otro nivel: ¿qué actitud práctica hay que tomar frente a esta realidad asumida? Este segundo paso nos llevará a la conclusión de que la lucha contra la injusticia es una forma de crecimiento, luego es preferible a la inacción (una forma de debilidad). La clave consiste en que esta actitud práctica, no se justifica en el rechazo a la injusticia (que se acepta), sino en la defensa de la lucha como forma de superación.

Sí a la muerte
Sin muerte no hay renacimiento (...) Conocer la vida creadora, es defender y justificar todo lo perecedero
Para ser creador, hay que vivir muchas muertes amargas.
El que ha parido está impuro, para poder ser madre de un nuevo hijo debes lavar tu alma
Sólo donde hay sepulcros, hay resurrecciones
Sólo muere lo que está dispuesto para morir. Hay que guardar respeto a la fatalidad que dice a los débiles: Desapareced.
La muerte, por las mismas razones que se ha mencionado antes, no puedes ser valorada negativamente. Al contrario, la idea de creación necesita la idea de muerte, y como veremos más adelante, la idea de crear tiene un papel fundamental en el planteamiento ético que estamos realizando. La muerte no sólo se refiere en sentido general a la vida, hablamos de muerte de ideas, de muerte de sentimientos, de muerte de relaciones interpersonales. Para poder continuar nuestro crecimiento personal debemos deshacernos de aquello que nos encorseta y nos reprime y sustituirlo por aquello que se corresponda con nuestra nueva situación. Matamos lo antiguo para que lo nuevo pueda nacer.


Nietzsche en su ocaso:
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Sí al valor intelectual
La reflexión no debe usarse para prestar consuelo o dulcificar la vida, sino que ha de servir para afrontar la vida tal y como es, con dureza
El hombre, como el árbol, cuanto más aspira a elevarse a las alturas, más profundamente ahonda sus raíces en la tierra, en el abismo
La verdad es viento, cuidado con escupir contra el viento.
El camino mas corto entre dos montañas va de una cima a otra, para seguirlo es preciso poseer largas piernas.
Los hombres no toman conciencia de la realidad decepcionante, porque eso les obligaría a crecer
Nada duele más a las mentes frágiles que la proclamación de la verdad.
Los mecanismos psicológicos de reflexión, tienen su propio funcionamiento y sus propias reglas. Una de sus características es su tendencia a interpretar la realidad desde la subjetividad interesada. Nuestra mente no busca ideas y razonamientos objetivos, sino útiles para el individuo sujeto de la reflexión. En este sentido nuestras conclusiones más que buscar la verdad objetiva, lo que realmente buscan es  lograr equilibrios sentimentales, buscan mantener la coherencia de nuestros razonamientos, justificar nuestras decisiones, etc. Uno de los engaños útiles de la razón es usarla para juzgar la realidad y supeditarla a nuestros deseos. Contra eso, hay que ser capaz de aceptar los fundamentos de la realidad, aunque el resultado no nos guste. Si continuamente nos enrocamos en el rechazo del mundo por no ser de color de rosa,  difícilmente podremos salir del nihilismo y de la infelicidad.

No al auto engaño que exige bondad
Si te sientes impotente o triste, la culpa es sólo tuya por creerte merecedor de más (FFAA)

La infelicidad es la diferencia entre lo que tenemos y lo que pretendemos (De Bono)
Cada uno es tan infeliz como cree serlo (Leopardi)
Lo que produce amarga desesperación ante la vida, no es la impotencia frente a la naturaleza, sino la impotencia frente a otros hombres. 
Para evitar el resentimiento y el desengaño tenemos que ajustar nuestra visión del mundo a lo que realmente es el mundo. Esto nos incluye también a nosotros mismos. El remordimiento, el arrepentimiento es otro resultado de realizar interpretaciones erróneas de la realidad, en este caso de nuestra propia realidad. Si nos conociéramos bien hubiéramos contado con la opción del fracaso, y si hubiéramos tenido presente esa posibilidad, los sentimientos negativos derivados de nuestro fracaso serían mucho menores.


2 comentarios:

Brasil dijo...

Estoy de nuevo por aquí y otra vez me sorprendes,me gusta leerte y recordar cosas.La verdad es que el "efecto Nietzsche" es como cuando tienes miopía y de repente te pones unas gafas graduadas...

Alex Rodriguez dijo...

Amor fati