Los 10 mandamientos según Nietzsche

Nietzsche, el martillo de las conciencias, no deja indiferente a nadie. Si una de sus ideas te penetra, puede dinamitar alguno de tus principios morales, y lanzarte por el camino del crecimiento vital. Este camino es apasionante pero incompatible con la comodidad psicológica. ¿Realmente merece la pena perder tus certezas y tu estabilidad moral? Piénsalo bien, quizás lo mejor para ti sea pasar de largo.

Sé feliz

 3ª PRINCIPIO; sí a la felicidad a priori, no a la felicidad como meta.

La felicidad la alcanzamos partiendo de ella, profundizando en ella, pero siempre permaneciendo en ella.
El placer y la inocencia no quieren ser buscadas, es necesario poseerlas.
Aun  la peor de las cosas tiene buenas piernas para bailar (reírse) aprended, hombres superiores, a bailar. Olvidar la melancolía y todas las tristezas del populacho.
Cualquier intento de buscar la felicidad satisfaciendo los deseos está abocado al fracaso.

Se tiende a la infelicidad al plantearse la reflexión en estos términos: soy infeliz hasta alcanzar la meta que deseo. En cuanto alcances la meta la infelicidad renacerá de nuevo. De lo que se trata es de desterrar es la idea que relaciona la felicidad y la satisfacción de nuestros deseos.

Para lograr esta disociación, hay que fomentar el olvido, guarida del remordimiento, del sentimiento de fracaso, del sentimiento de infelicidad, del resentimiento. Liberados del lastre de la memoria, lo que queda es la risa. La carcajada es una de las mayores manifestaciones de sabiduría.

Sí a la felicidad a priori
La felicidad la alcanzamos partiendo de ella, profundizando en ella, pero siempre permaneciendo en ella.
La felicidad no es una estación a la que se llega, sino una forma de viajar. (Rudeck)
No es feliz quien piensa que no lo es. (Séneca)
Pregúntate si eres feliz, y dejaras de serlo.  (Mill)
Para hacernos amar no debemos preguntar: ¿Eres feliz? Sino decir siempre: ¡Que feliz soy!  (Benavente)
La felicidad es la diferencia entre lo que tenemos y lo que pretendemos. ¿?
Sí al olvido que permita concentrarse y disfrutar de lo que se hace
El olvido garantiza la inocencia del devenir. FFNN 
El olvido rompe la línea, el esquema necesario, para que cada momento se justifique en los anteriores. FFNN 
El olvido introduce la novedad, encamina el gesto hacia el goce, sin el olvido no puede haber ninguna alegría, ningún presente. FFNN 
Con el olvido se logra evitar que el sentimiento de culpa, enturbie los instantes sucesivos. FFNN 
El olvido logra arrebatar al sentimiento de culpa, de su guarida: la memoria. FNNN
Donde se pierde el interés, también se pierde la memoria. GOETHE
Para poder actuar libremente debes anular los sentimientos negativos que te enturbian tu acción presente. Uno de estos sentimientos, quizás el más importante, es el sentimiento de culpa. Se entiende sentimiento de culpa en un sentido general, se refiere al temor por el resultado de tus acciones fruto de malas experiencias pasadas. En esto concepto podemos incluir también las ideas de remordimiento, timidez, miedo en general... Sólo anulando estos sentimientos, se puede encarar el presente con alegría y se puede disfrutar de lo que se está haciendo. De lo contrario nuestra acción presente al estar lastrada por el pasado,  no podrá llegar hasta su punto de máximo desarrollo.
 
Sí a tomarse la vida sin dramatizar
Podemos considerar como en juego cualquiera de las actividades con las que los hombres entretienen su espera de la muerte; sexo, amor, trabajo, política. FFNN 
Enfocar la vida como un juego, no es hacer actos especialmente divertidos, quiere decir tomar la vida sin dramatizar, sin esa seriedad y solemnidad patética que acompaña a los miedosos. FFNN
La seriedad en el rostro es una señal de aflojamiento de las funciones vitales. FFNN 
 Cuando somos capaces de relativizar la importancia de las cosas. Cuando nuestra estabilidad emocional no depende del resultado de nuestras acciones porque nos hemos dado cuenta que todo lo que hacemos en un juego mientras esperamos la muerte. En ese momento la alegría y la felicidad nos inundará sin que tengamos que esforzarnos para ello. Despejada nuestra mente de ideas represoras, sale a flote nuestro sustrato psicológico original: la inocencia infantil. La seriedad, lejos de ser una virtud, se convierte en una manifestación de un problema, es síntoma de auto represión.

Sí a la risa
Que todos los días que no hemos bailado (reído) por lo menos una vez, se pierda para nosotros, y que nos parezca falsa toda verdad que no nos traiga, al menos, una alegría. FFNN 
Antes la risa reunía todo la malo, ahora yo he santificado la risa. FFNN 
¡Que todo cuerpo llegue a hacerse bailarín! FFNN 
El día más inútil de todos, es aquel en el que no hemos reído. CHAMFORD 
Los moralistas reflexionan sobre la felicidad como si ellos fueran los que la inventaron, pero la verdad es que la felicidad la inventaron las personas felices y no ellos. FFNN 
La alegría se encuentra en el fondo de todas las cosas. MARCO AURELIO 
No hay ninguna cosa seria, que no pueda decirse con una sonrisa.  CASONA 
Hay que reírse como se debe reír, de uno mismo, hay que bailar por encima de nuestras cabezas. FFNN 
¿Qué impide decir la verdad con humor? FFNN
Una de las genialidades de Nietzsche, convertir la risa en la mayor manifestación de sabiduría e inteligencia. Tradicionalmente se ha considerado a la risa como algo poco profundo, prescindible, signo de inmadurez, parte del  ocio, característica asociada a los niños. Pero Nietzsche nos dice que lo relacionamos con los niños precisamente porque estos no están afectados por los sentimientos de culpa y remordimiento. Como estos sentimientos entorpecen nuestro crecimiento personal, hemos de intentar superarlos, tenemos que   volver a ser niños. 

Para ser feliz, hay que volver a ser niño
El espíritu es la vida que incide en la vida misma. FFNN
Las tres transformaciones del espíritu; el espíritu se convierte en camello, el camello en león y el león en niño. FFNN
El camello responde al principio de "yo debo”, es la obediencia incondicionada, ya sea a un principio religioso, filosófico o a una autoridad superior. Es el sometimiento a una ley universal y externa, que no nace de él pero recae en él. FFNN
El “yo debo” del camello se responde con el super-ego freudiano. SABATER
Cuando un estúpido hace algo de lo que se avergüenza, siempre afirma que es su deber. SHAW
El león responde al principio de “yo quiero”, cada uno se impone su propia ley individual, la comunidad desaparece, es el momento los mejor dotados, los héroes. Pero como se conciben como sujetos independientes, quedan sometidos aun a una ley  universal, la de la muerte. FFNN
El león se corresponde con el héroe, vive autónomamente y su supervivencia depende de su propia capacidad. Es la ley del oeste. SABATER
El niño responde al principio de “yo soy”. Es inocente y olvida, es una primavera y un juego, una rueda que gira sobre sí misma (...) . Son dioses danzarines, felices y alegres (...) son dioses porque han matado y sustituido a dios. Son afirmadores, respetan  su diversidad y no luchan contra su naturaleza, no se apoyan en ninguna ley externa, sino que son la realización de lo que ellos son.  (...) FFNN
Son plurales pero, al ser afirmadores, son participes de una misma esencia divina (como el panteísmo de los dioses olímpicos). Como son uno, la muerte no les afecta. SABATER
El reto filosófico y moral, lo que realmente cuesta a nuestra psicología, lo moralmente más elevado, no se trata de llegar a ser algo sublime, sino se trata de volver a ser un niño.  No hay que confundir esto con una vuelta a atrás desde la melancolía o la nostalgia, de lo que se trata es de recuperar la alegría y la felicidad. Se trata de ser un niño para volver a estar libre de los sentimientos negativos que ha acumulado el adulto (haciendo de camello) y volver a disfrutar de la vida como lo hace un niño, sin remordimientos, nostalgias o miedos enraizados por las experiencias pasadas. El niño es libre de este lastre del pasado porque no tiene pasado, el adulto que vuelve a ser niño se libera de este lastre porque lo olvida.


7 comentarios:

Adriano Higalano dijo...

Hola Francisco.
Hacía tiempo que te veía por aquí,bueno en lo referente al post, la felicidad deja de ser un mirar al pasado para observar lo bueno o malo acontecido, para convertirse en un estado de animo y poder llevarlo con tigo... o almenos deveria ser asi...

Saludos desde impresiones vivas

Profesor Francisco dijo...

Hola Adriano, gracias por tu comentario, este principio defiende la idea de que cualquier intento de buscar la felicidad está abocado al fracaso, ya que si la felicidad se plantee como meta, se fomenta el sentimiento de infelicidad “soy infeliz hasta alcanzar la meta que me he marcado”. Esto no significa en absoluto que “da igual” lo que hagamos, las metas son importantes y necesarias por otras razones que trato en otros principios, lo que hay que desterrar es la idea irracional que relaciona la felicidad y el resultado de nuestras acciones.

mario dijo...

Me parecio interesante cuando habla acerca de lo que puede significar seguir la ideologia de nietzsche, el echo de que muchas de sus ideas no vayan de la mano co lo que puensa la mayoria de la gente puede hacerte dificil seguir el camino de sus palabras, ademas muchas de ella vas en contra de tus propios principios y valores impuestas desde niño por la sociedad. saludos

Iván el imbécil dijo...

Muy interesante.
Qué dilema el de Nietzsche no, todavía no sabremos si pregonó tanto por la liberación del hombre de ciertas ataduras debido a que él mismo fue uno de los que más sentía la opresión.
¿Apología de la felicidad y la liberación debido al sufrimiento?
¿Lo pudo ver porque no lo podía alcanzar, y entonces quería demostrárselo al resto?
Muy bueno este blog.

profesor Francisco dijo...

Ya sé que ha pasado mucho tiempo, pero aun así contesto.
Hola Mario. Realmente no es fácil precisar la ideología de Nietzsche, es en muchos aspectos ambivalente y contradictoria.

profesor Francisco dijo...

Hola Iván. Yo estoy convencido de que Nietzsche buscaba la libertad ya que él mismo se sentía un esclavo. Pero ese tipo de esclavitud no es muy distinta de la que podamos tener ser nosotros, por eso resulta práctico para el hombre occidental moderno. Posiblemente poniendo sus reflexiones por escrito buscaba asimilar sus propias sus conclusiones, esa era la meta que quería alcanzar.

Anónimo dijo...

Nietzsche es pura delicia, su palabra es fuego y su lengua llama, no hay ningún escritor que me electrocute como él lo hace.